Escuchar artículo
El conflicto empujó el precio del crudo y reavivó el interés global por los barriles del Atlántico.Para la Argentina, el impacto tiene dos caras: más dólares por exportaciones pero también presión sobre combustibles y costos energéticos.Analistas creen que el shock podría ser transitorio, aunque beneficiaría a las petroleras exportadoras si se prolonga.